Puede que los más jóvenes no lo conozcan tan bien, pero cualquiera que haya vivido en la década de los 90 de seguro conoce el nombre de Contra, un clásico de Konami los run and gun.

Salió en el lejano 1987, y a pesar de las limitaciones técnicas que tenía, logró reinventar el género run and gun que ya existía para ese entonces.

Pantalla de inicio de Contra

Está ambientado en el siglo 27 donde controlamos a dos agentes especiales llamados Bill Rizer y Lance Bean, que a todas luces se ve que están inspirados en los dos íconos de películas de acción de la época: Sylvester Stallone y Arnold Schwarzenegger.

Schwarzenegger y Stalone

Se supone que los dos agentes son guerrilleros muy especializados que alcanzan el límite de las capacidades humanas, y eso lo hizo medio polémico porque en aquella época había una guerrilla en Nicaragua que tenía miembros que se hacían llamar los Contras, porque estaban en oposición del régimen sandinista. Quién sabe si el nombre tiene que ver o no, pero ahí está ese dato para la trivia.

Obviamente aquí no peleamos contra el gobierno socialista, sino contra alienígenas que llegaron quién sabe cuándo, porque como de seguro ya saben, Contra no tiene una gran historia ni giros interesantes; simplemente son dos campeones peleando duro contra extraterrestres que quieren aniquilarlos.

Alienígena de Contra

Lo que hizo a Contra resaltar de todos los demás fue en primer lugar su dificultad, porque no es nada fácil terminarlo sin trucos, ya que los enemigos te salen de todos lados y tienes que pasártela brincando y esquivando balas. Y en segundo lugar, el gran acierto de este título fue jugar con la perspectiva, porque aunque la primera fase es un clásico side scroll horizontal, la segunda fase y algunas más simulan una vista en tercera dimensión en donde vamos caminando hacia lo profundo de la escena. Ahorita ya no parece nada extraordinario, pero en ese momento fue un giro que a nadie se le había ocurrido dar, por lo que fue muy bien recibido.

Efecto 3D en Contra

Otro elemento que gustó mucho fueron las armas, porque del cielo llegaban unos contenedores que tiraban una letra que indicaba qué tipo de arma tenían. La mejor sin duda era la S o súper, que lanzaba bolas rojas en forma de abanico y tenía un alcance increíble.

Para Super Contra, el segundo juego, los desarrolladores retomaron muchos elementos pero añadieron más niveles y mejores gráficos. Aquí también agregaron una nueva vista desde arriba que daba otro tipo de juego, algo que se perfeccionó con Contra III: Alien Wars en dos niveles que dividían la pantalla para cada jugador y la vista era desde arriba. Algo nada fácil de coordinar por aquello de dar vuelta con dos botones y moverte con el pad.

Vista desde arriba de Contra III

Los juegos después de esta trilogía, considerada como los Contra clásicos, cambiaron la trama y ya no trataban solamente de invasiones, sino de antagonistas humanos (aunque los elementos alienígenas se mantuvieron).

Después tuvimos Hard Corps, el primer juego para las consolas de Sega. Aquí teníamos que pelear contra un grupo terrorista que se había robado tecnología alien del Contra III, y pretendía usarla para crear armas.

Escena de Contra Hard Corps

Después tuvimos más juegos para PlayStation y Sega Saturn que ya estaban en tercera dimensión y volvían a tomar elementos extraterrestres. La historia era más o menos la misma pero con algunos elementos diferentes: en todos los casos había tecnología o algún extraterrestre que empezaba a sembrar el caos y un valiente soldado le entraba al quite para destruir todo lo que se le pusiera enfrente.

El último juego de esta maravillosa saga salió en 2011 con el juego Hard Corps: Uprising, que salió para PS3 y XBox 360. Está ambientado 20 años después del original Contra, o sea en el año 2613, y trata de rebeldes que se oponen a un imperio opresor conocido como Commonwealth. Aquí podemos controlar al héroes Bahamut y a otros personajes que llegaron vía DLC para destruir bases enemigas con armas futuristas.

Escena de Hard Corps Uprising

Como la misma trama lo sugiere, aquí los enemigos son más del tipo tecnológico que extraterrestre, y los gráficos y varios elementos nos recuerdan mucho a Mega Man, aunque sigue siendo un Contra en todo sentido.

En general le fue bien con la crítica, aunque no es el clásico que fue la primera entrega o el Contra III. Gracias a eso podemos soñar con que pronto tengamos un nuevo título de esta franquicia, y ojalá nunca salga un brillante ejecutivo a proponer un reboot de los clásicos, porque ya ven que luego así se las gastan y solo destrozan lo que ya alcanzó la perfección.

Y pues sí, en 2019 ya son 32 años de esta franquicia. Eso ha hecho que haya pasado prácticamente por todas las consolas de escritorio y portátiles que hay, salvo algunas excepciones.