Dado de 20 lados

Juegos de mesa RPG: la imaginación como lienzo

Desde hace algunos meses me ha vuelto el interés por los juegos de mesa de RPG, un tipo de juegos que nació por 1970 y que, a pesar de nunca haber sido tan popular (los populares de la escuela jamás lo jugaron), últimamente ha tenido mayor aceptación con el nuevo boom de la cultura geek, nerd, friki o como le quieran llamar.

Protagonistas de Stranger Things jugando D&D
Protagonistas de Stranger Things jugando D&D.

Mi primer contacto con los juegos de rol fue por allá por el año 2000. Yo iba en la prepa y conocí a un amigo que resultó vivir a tres calles de mi casa, y él a su vez se juntaba con otros amigos a los que yo terminé conociendo y con los que nos juntamos muchos años a jugar Advanced Dungeons & Dragons. Ese D&D era el juego popular en aquel entonces (y más o menos lo sigue siendo), y aun así casi nadie había oído hablar de él ni mucho menos lo jugaba.

Portada de Advanced D&D

Recuerdo que cuando me explicaron las reglas y me invitaron a jugar me voló la cabeza. En ese mundo literalmente podía ser lo que quisiera: guerrero, ladrón, mago, arquero, etc. Todavía recuerdo perfectamente el primer personaje que creé hace 20 años: un nigromante llamado Atreo.

Lo que es increíble de ese tipo de juegos es que no simplemente estás jugando en una historia que alguien más inventó, sino que tú eres parte importante de la construcción de esa historia; es una aventura escrita en colectivo que tiene sus subidas, bajadas y clímax en conjunto. Si estás sentado al lado pero no estás jugando solo ves a unos tipos tirar dados y anotar cosas en sus hojas. Para poder “ver” lo que todos están viendo tienes que jugar, ser parte de la narración colectiva que todos están construyendo.

D&D es un gran juego que sigue hasta el día de hoy (ahora propiedad del gigante Wizards of The Coast, parte de Hasbro), pero hay otros varios juegos increíbles que he tenido el gusto de jugar y vivir. Uno de esos juegos, que merece su mención especial por todo lo que revolucionó la industria, es Vampire, parte de World of Darkness. Ese maldito juego logró que me quemara las pestañas leyendo los muchísimos libros y manuales que tiene. Nunca he sido una persona muy cercana a la cultura gótica, pero me acerqué mucho por todas las posibilidades narrativas que despertaba en mí Vampire.

El gran acierto que tuvo este juego fue que, hasta ese entonces, todos los juegos de rol tenían más o menos la misma fórmula: eres un héroe y tienes que combatir monstruos a cambio de recompensas y riquezas; en Vampire no eres un héroe que combate monstruos, sino que eres un monstruo que combate la oscuridad inherente en cada uno.

Hay un gran documental que salió en 2017 en donde hacen un recuento de World of Darkness, de todo lo que provocó y de cómo el mundo de los juegos de RPG nunca fue el mismo. Pueden leer nuestra reseña aquí; o mejor aún, vean el documental titulado World of Darkness si es que les interesa.

Con ese documental me entraron unas ganas locas de volver a jugar Vampire, que además acaba de lanzar una nueva versión después de muchos, muchos años de guardar silencio y de cambiar de manos con varias empresas en banca rota y otras desgracias del estilo. Esa reseña la pueden leer aquí.

Ficción en Vampire

Y bueno, retomando el tema del juego en sí, yo soy de los que creen que el pensamiento es escritura —en el sentido filosófico y amplio del término—, por lo que veo las actividades de esta naturaleza como algo estimulante, retador y complejo. Siempre he sido jugador y nunca narrador (el que diseña la historia, la lleva y hace que todos pasen un buen rato), pero hace unos meses —cuando me volvió con fuerza el gusto por los juegos, que dicho sea de paso, nunca se fue del todo— pensé que sería buena idea ponerme a leer y tal vez empezar una mesa con viejos amigos.

Sin clavarme demasiado en la textura, D&D dejó de ser mi opción predilecta en juegos RPG cuando se inclinaron demasiado al estilo hack ‘n’ slash y dejaron de lado muchos recursos narrativos. En ese momento fue cuando nació Pathfinder, un juego de fantasía medieval que recuperó mucho de lo que dejó D&D y logró crear un juego rico en narrativa e igual de divertido.

Y de igual manera que Vampire, hace poco lanzó una nueva edición, con lo que mejoró algunos temas y propuso nuevas reglas que hasta ahora han sido muy divertidas de jugar. Desafortunadamente, este tipo de juegos tienen que combatir contra el mismo enemigo: la falta de tiempo, voluntad e interés que poco a poco nos va masticando y volviéndonos unas personas grises y aburridas. Michael Ende diría que es La nada la que consume Fantasía, algo cierto en su novela La historia interminable y en la vida misma.

¿Hay por ahí algún lector que haya jugado o le interese jugar juegos de RPG? No dejen de platicarme y sobre todo anímense a jugar, lo único que se interpone es su propia voluntad e imaginación.

Sin comentarios todavía. Agrega el tuyo debajo


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Comentario *
Name *
Email *
Website

Artículos recientes

Artículos relacionados