El 15 de abril tuve la oportunidad de asistir a la premiere de Mirai, mi pequeña hermana (Mirai no Mirai), y lo único que sabía era que la cinta había estado nominada al Oscar como mejor película animada. Sabía algo de su trama, de su doblaje y no mucho más, por lo que nunca pensé que estaría a punto de ver una de las películas animadas más maravillosas de los últimos tiempos.

Mirai, mi pequeña hermana narra la historia de Kun, un hijo único que de pronto tiene una hermanita, por lo que todo su mundo cambia drásticamente. Sus padres están lejos de ser los mejores del mundo, por lo que los celos de su hijo, además de las dificultades de cuidar a una recién nacida, harán que su día a día sea más complicado de lo que ya de por sí es la vida.

Como pueden ver en el tráiler, hay mucho más que lo simplemente cotidiano en la película. De hecho, en las fantasías de Kun (o realidades, no lo sabemos con certeza) podremos conocer más de la familia del protagonista (no solo a Mirai), de su pasado y también de su futuro. Esas experiencias harán que un niño consentido, berrinchudo y egoísta —como todos a esa edad— empiece a ver el mundo desde otros ojos; y no solo él, sino que nosotros, los espectadores, empecemos a ver nuestra propia infancia en retrospectiva.

He leído muchas veces que Mirai, mi pequeña hermana es una película para toda la familia, pero esto no es solo una frase trillada, sino que en realidad cualquiera puede disfrutar esta historia: los niños la disfrutarán porque es divertida, a momentos ridícula y ocurrente. Desde los primeros minutos de la historia hay risas y te identificas con Kun sin importar la edad que tengas.

Escena de Mirai, mi pequeña hermana

Como adulto (e incluso para los adultos mayores) Mirai, mi pequeña hermana te hará pensar en tu niñez, en tus hermanos (si tienes), en tus padres y en los hijos que tengas o que puedas tener. También te hará pensar en tu pasado y el de tu familia, en cómo es que llegaron a este punto y qué fue lo que configuró tu historia particular.

Escena de Mirai, mi pequeña hermana

Los personajes están bien diseñados: no solo son personalidades genéricas que reaccionan de la nada, sino que conforme avanza la historia entiendes por qué hacen lo que hacen, por qué son como son y por qué reaccionan de determinada manera.

Escena de Mirai, mi pequeña hermana

La animación es increíble, desde elementos en el ambiente como edificios, coches o árboles, hasta detalles pequeños como reflejos en los cristales, la lluvia o la hierba. En todo momento se siente fluida y viva, aunque claro, no tiene escenas de acción frenética como otro tipo de películas.

En cuanto a la música, es un deleite. Desde el primer segundo de la película, cuando oímos el tema de Mirai, compuesto por Tatsuro Yamashita, hasta el último momento cuando corren los créditos. Cada escena está muy bien acompañada y nunca sientes que estorbe, sino que lleva muy bien las emociones que vamos sintiendo.

En cuanto a las voces, generalmente yo pienso como Beto-Sama y creo que es mejor ver el ánime en su idioma original, pero en este caso el doblaje al español cuenta con grandes actores y actrices como Laura Torres, Lalo Garza, Susana Romero, José Gilberto Vilchis y otros más, por lo que verla en este idioma es muy recomendable, probablemente más que verla en su idioma original.

Todo en Mirai, mi pequeña hermana es un conjunto de buenas ejecuciones que te harán reír y llorar con una facilidad impresionante. Esto es gracias a que la película es escrita y dirigida por Mamoru Hosoda, creador de otras joyas como El niño y la bestia o Summer Wars, por lo que los premios y las nominaciones no le son ajenas, aunque definitivamente esta ha sido la vez que más cerca ha estado de llevarse un Premio de la Academia.

Escena de Mirai, mi pequeña hermana

Hablando del Oscar, la ganadora en la categoría de mejor película animada fue Spider-Man: Into The Spider-Verse, y aunque la película de Marvel también es genial, ver Mirai te hace pensar que tal vez el Oscar lo tenía más merecido, o que al menos los jueces tuvieron varios días sin dormir debido a lo reñida de la competencia… quién sabe.

Sea como sea, Mirai, mi pequeña hermana es una película que definitivamente vale la pena ir a ver al cine. Estará en Cinepolis los días 19, 20 y 21 de abril, después descansará un fin de semana porque Avengers…, y volverá para el 3, 4 y 5 de mayo.

Si quieres confirmar horarios y cines disponibles puedes ir a este enlace. No te arrepentirás de ir a verla el fin de semana, y si llevas a tus hijos o sobrinos, te vas a sacar 10 porque todos van a disfrutar esta gran historia.

Mirai, mi pequeña hermana
9.5Overall Score
Argumento9.5
Diseño de personajes9
Narración10
Arte10