Estelarizada con una majestuosa actuación por parte de Joaquin Phoenix (Her, Gladiator), con la dirección de Todd Philips (Hangover), y ligeramente basada en los orígenes del personaje en The Killing Joke y The New 52, Joker nos trae una de las versiones más crudas que se han visto hasta ahora sobre el origen de un villano en la pantalla grande, y qué mejor hacerlo que con uno de los personajes más icónicos en el mundo de los cómics.

Arthur Smile

Esta versión del conocido villano de DC Comics nos lleva a Ciudad Gótica mucho antes de que hubiera un Batman, en una etapa de capitalismo tardío donde gran parte de la sociedad se encuentra en condiciones realmente precarias y ningún lugar parece seguro. Es aquí que nos presentan a Arthur Fleck, otro ciudadano más con ambiciones, soñando con hacer reír a la gente y dedicar su vida a la comedia.

Debido a razones que no son claras en un principio, para cuando nos encontramos con Arthur él ya lleva una vida depresiva, vive únicamente con su madre, además “padece” de una risa patológica que lo hace soltar carcajadas en los momentos más inconvenientes, lo que lo deja como un fenómeno frente a la sociedad. En inicio Arthur es una buena persona, sin real malicia, que solo busca encontrar su lugar en un mundo.

Joker Happy Face

Malos tiempos, peores condiciones

El factor de la época en la que toma lugar la cinta es crucial, pues nos muestra una visión cruda de Ciudad Gótica, muchos años antes de que existiera algún vigilante, donde incluso entonces ya se siente como un abismo sin fondo.

La ausencia general de la tecnología que hoy odiamos amar es un factor determinante para el acenso y creación de este personaje, pues con el desarrollo que se tenía hasta ese momento es muy evidente lo difícil que sería encontrar a un maniático como este con la rapidez necesaria para detenerlo.

No solo eso, conforme la cinta se acerca hacia el acto final, nos demuestra que todo lo que ya en sí se veía depresivo y con pocas oportunidades de mejora para Ciudad Gótica, puede ser mucho, mucho peor.

Joker Running

¿Hasta dónde la ficción se separa de la realidad?

A pesar de ubicarse en otra época, la temática de la cinta se mantiene actual y nos hace reflexionar sobre cómo estas fallas en el sistema se traducen a nuestra actualidad, solo que aquí el instrumento que lo fomenta viene en forma de Arthur Fleck, un personaje pisoteado y despreciado por el resto de la sociedad al punto de quiebre.

El personaje de Joker ha tenido una variedad de orígenes y motivaciones, pero aquí lo que vemos es a un hombre que busca conexión con otros, que se topa con experiencias que desembocan en nada más que pensamientos negativos a cada paso del camino. Y este dolor se transmite fácilmente al espectador.

Una vez que acepta la trágica e irónica realidad de su entorno y empieza a canalizar esta impotencia, es que logra adoptar y abrazar esa risa que hasta ese punto en su vida no había sido nada más que un inconveniente.

Es aquí cuando se decide a exponer ante los ciudadanos de Ciudad Gótica y a ante sí mismo las hipocresías de los miembros ricos y poderosos de la sociedad, desenmascarando sus actos y consecuencias; es aquí cuando nace Joker.

Joker bailando

El arte de una violencia solitaria

La presentación de la cinta se apoya totalmente en su tono áspero y a la vez contemplativo, con un fuerte uso del lenguaje cinematográfico, utilizando encuadres y producción sonora inteligentemente en momentos que pareciera que empiezan con una intención que cambia, con lúgubres paletas de colores que a la vez juegan con los tonos característicos del personaje.

Aún considerando sus similitudes con otros materiales del cine, la intención al utilizar como inspiración parte de la técnica cinematográfica de Martin Scorsese es evidente, y claramente el director no trata de ocultarlo. El hecho de que lo haya utilizado con material de cómics ya es digno de reconocimiento.

El lado musical y de ambientación sonora juegaa entre lo alegre y lúgubre que fue captado asombrosamente por la compositora islandesa Hildur Guðnadóttir, llevando aún más lejos su ya de por sí gran trabajo con la miniserie Chernobyl (2019) con grupos de cuerdas y vientos que suavemente acompañan el descenso a la locura de Arthur, intercalando ocasionalmente con temas de grupos como The Who, Cream, Jimmy Durante y Fred Astaire entre otros.

Guasón Presentation

Veredicto:

Esta es una película hecha para verse con la menta abierta. Parte de lo maravilloso que tiene el cuidadoso estudio que hicieron en esta cinta, es la facilidad con la que es capaz de sostenerse como una de las mejores películas que nos han traído los últimos años muy independientemente del material de origen.

El foco de la película se encuentra sobre Arthur por gran parte de la cinta, aún con excelentes actuaciones como la de Robert De Niro, en el papel de un famoso anfitrión de TV, y otras participaciones por Zazie Beetz, Brett Cullen, y Frances Conroy, entre otros.

Si bien Todd Philips procura generar un sentido de empatía sobre Joker, no busca justificar sus acciones ni romantizarlo, sino darle sentido y fundamento a sus acciones para entender cómo llegó a tales extremos.

Dicho esto, Joker no es para cualquiera. Detrás de la excelente actuación y visión que tiene, también cuenta con un tono reflexivo, pues no solo nos presenta una visión extrema de la sociedad, sino algo real que se refleja a su manera en el presente. Esto genera una metáfora sobre las personas y la comodidad con la que se experimenta la violencia en la mayoría de las plataformas de entretenimiento.

El camino que se recorre durante la cinta junto a Joaquin Phoenix y su acenso a Joker inevitablemente dará tema de conversación al salir de la sala de cine y probablemente los días posteriores, algo que demanda verla más de una vez a más detalle.

Joker
Magnífica actuación de Joaquin PhoenixSoundtrackEaster eggsAdaptación de la realidad
9.5Un acenso a la demensia
Desarrollo argumental9.5
Actuación10
Ambientación y arte9.5
Narración8.8