Seguramente has oído algo de esta cinta, y es que Ready Player One tiene un rato en boca de todos. Y no es para menos, pues es uno de los proyectos más ambiciosos de los últimos tiempos de Warner Bros. y tiene nada más y nada menos que a Steven Spielberg a la cabeza, por lo que lo menos que podíamos esperar es que hiciera ruido.

En cuanto vimos de qué se trataba sabíamos que teníamos que ir a verla para platicarles nuestras impresiones. Y lo decimos porque Ready Player One es posiblemente la película más cargada de referencias geek de todos los tiempos. Ya sea que al final te guste o no la película, como geek es algo que debes ver por ti mismo.

La historia comienza en un futuro muy cercano, en 2045. Ahí nos encontramos con una sociedad que ya casi no sale a la calle, pues todo el mundo se la pasa jugando un juego de realidad virtual llamado Oasis (Inmersión Ontológica Sensorial Simulada). Y cuando decimos todo el mundo es todo el mundo, ya sea en las calles, en la casa, en el trabajo o en donde sea, siempre hay varios jugadores con su visor y controles para conectarse a la realidad virtual dentro del juego.

Evidentemente, ese juego nos recuerda a cualquier cantidad de MMORPG (juegos masivos multiplayer en línea de RPG) que han existido desde principios de siglo: Second Life, Guild Wars, Path of Exile, Lineage 2, World of Warcraft, EVE Online, Elder Scrolls Online, etc., etc. La diferencia es que aquí la inmersión es absoluta, ya que cuenta con trajes (opcionales dependiendo del dinero que tengas) que te dejan sentir lo que pasa en el juego, para bien y para mal, además de que puedes correr, caer, brincar (con tu cuerpo real) y todo viendo desde un visor de realidad virtual.

Pero quizá eso no es lo más importante, sino que dentro del juego se ha desarrollado una economía grandísima que ha alcanzado también la realidad tangible. En Oasis podemos comprar ítems pero también equipo que llega hasta nuestra casa, además de que quien es conocido dentro del juego también se hace una celebridad en la vida real, aunque los alias y los nombres reales normalmente no se revelan a otros jugadores. Esto ha hecho que el control por Oasis vaya más allá de lo meramente lúdico.

En ese mundo es donde conocemos a Wade Watts (Tye Sheridan), el protagonista de esta historia y gran admirador de la vida y obra de James Halliday (Mark Rylance), un geek de proporciones épicas que fue el creador de Oasis. Wade es un pobre huérfano que vive con su tía y el golpeador de su novio. Gracias a esta horrorosa realidad es que decide clavarse más y más en este mundo de fantasía (y en la vida de Halliday) que, conforme avanza la película, nos damos cuenta que es igual o incluso más real que la realidad.

Para complicar las cosas, Halliday tiene algunos años que murió, pero antes de irse dejó un video diciendo que había dejado tres llaves escondidas en Oasis que abrirían una puerta en donde encontrarían un huevo (por el juego de palabras con easter egg o referencia escondida). Así que de esta manera comienza la carrera por el control de Oasis y mucho más.

Referencias a la cultura geek

Desde que la película empieza nos bombardean con referencias de cualquier cosa que se te ocurra: desde la canción de Jump de Van Halen con la que empieza la cinta, hasta pósters de Galaga, Donkey Kong, Joust o Pac-Man dispersados en las casas de varios de los personajes. En los avatares que vemos en el juego también encontramos de todo: Battletoads, Master chiefs, Batmans, Harley Queens, Jokers, Spawns o a Iron Giant;  también personajes de Overwatch, Mortal Kombat, Street Fighter, Star Craft, War Craft y un largo etcétera. Por supuesto, las referencias setenteras, ochenteras y noventeras no faltan, como más música con los Bee Gees cuando están en una “disco”, o Twisted Sisters, New Order, A-ha, Prince, Blondie, Tears for fears y más cuando se trata de música ambiental. También hay un sinfín de menciones o guiños a películas como Volver al futuro, The Shining, Buckaroo Banzai, Star Wars, Friday 13th, Thundercats, A Nightmare on Elm Street, Chucky, Alien, Battlestar Galactica, Gundam, Tortugas Ninja, King Kong, Godzilla, e incluso ánime como Akira.

Pero esto no es lo único que encontramos en la película, pues las referencias también están sutilmente mezcladas con elementos en los diálogos, en los coches, en la ropa como botones o stickers,  e incluso en actitudes que tienen ciertos personajes. Dentro de Oasis, por ejemplo, hay mundos diferentes y, por supuesto, hay de todo, como el mundo Doom o el mundo Minecraft. Esto es gracias a que Halliday era un gran ñoño retraído y antisocial que creció con todas estas referencias cuando era joven, por lo que no es extraño que en algunas escenas salga sentado jugando con su Atari en un cuarto lleno de referencias a la cultura geek en general.

Bueno, como ves, podríamos estar pegándole al teclado todo el día y seguramente se nos escaparían algunas referencias, pues hay unas muy obvias y otras no tanto. Al final del día, la película logra emocionarnos e identificarnos con la causa de los que luchan por mantener Oasis como una forma de diversión (llamados gunters por egg hunters), y los que luchan por convertirlo en una empresa que dé ganancias sin importar sobre quién pase esa gran maquinaria empresarial.

Visualmente la película es excepcional. Hasta cuando quieren hacerla parecer más vieja (como cuando se meten a una película dentro del juego) la escena se ve de lujo, aunque la idea sea que se vea de menor calidad y la textura se vea más granular de lo normal.

La historia aguanta aunque no es lo mejor que hemos visto. Así como tiene mil referencias de los ochenta y noventa, también tiene mil clichés de esa época y tiene todas las fórmulas para que una película pegue, otra vez,  para bien y para mal. Si estás esperando una historia innovadora que te haga pensar, mejor lee el libro en la que está basado la película (Ready Player One de Ernest Cline), ya que contiene conflictos sociales más profundos pero mantiene las referencias geeks. Si por el contrario, quieres pasarla bien, recordar tu infancia, adolescencia o temprana adultez, esta película te hará pensar en tus amigos, tus primeros videojuegos, cómics, películas y música de esa gran época que fue el fin de siglo.

Pues qué esperan, vayan a ver Ready Player One y, ya sea que se propongan o no a encontrar las mil y una referencias en la película, estamos seguros de que identificarán varias y recordarán aquellos buenos tiempos. Díganos en los comentarios qué otras referencias se nos escaparon o qué fue lo que más disfrutaron recordar cuando estaban viendo esta película.