Humankind es un juego que tiene algo familiar… y no es sorpresa, pues juegos de estrategia en donde vemos evolucionar nuestra civilización hay varios, y tienen entre nosotros al menos 30 años. Sin embargo, tampoco es una copia o un juego genérico, y en las próximas líneas te voy a decir por qué.

Humankind es el trabajo de varios años de AMPLITUDE Studios (distribuido por SEGA), un estudio que ha hecho algunos otros juegos como Endless Legend y Endless Space, donde probó y perfeccionó su sistema de expansión y exploración básico para este tipo de juegos. Casi una década después de estos primeros intentos tenemos Humankind, donde llevamos todo a una escala más grande a nivel técnico, visual y narrativo.

Es difícil saber cómo empezar a hablar de un juego que incluye toda la sociedad humana, así que empezaremos por el inicio: el noelítico. Una vez escoges tu ávatar, que irá cambiando conforme cambies de era y cultura, empiezas con un puñado de nómadas que tienen que encontrar un lugar en dónde asentarse. Una vez que eliges el lugar en donde quieres fundar tu imperio, comienza la carrera por los recursos, las mejoras y las batallas forzadas con otros imperios o tribus independientes que simplemente están haciendo lo que tú: tratar de sobrevivir.

Tu ávatar en Humankind

Pero Humankind no es Civilization ni Age of Empires, por lo que inmediatamente vemos un cambio radical en este tipo de juegos hasta ahora: la posibilidad de elegir lo que tú quieras. Esto causa muchas inconsistencias épicas a nivel histórico pero que sin duda hacen más divertida la experiencia, porque, por ejemplo, puedes empezar como los babilonios para después convertirte en azteca, luego seguir evolucionando como franco y terminar en la época contemporánea como brasileño simplemente porque así te convino mientras jugabas.

Pero hay más, algo que definitivamente me gustó de Humankind es que el objetivo no solo es destruir a los demás imperios, que están representados por la computadora o jugadores, sino que puedes dedicarte a evolucionar y desarrollar otros tipos de industria porque el juego tiene diferentes formas de ganar:

  • Terminar los turnos (que dependen de la velocidad de juego que hayas elegido).
  • Conseguir todas las estrellas de la era en la era contemporánea.
  • Completar todo el árbol tecnológico.
  • Destruir a todos los otros imperios.
  • Vasallar a todos tus contrarios (o sea hacerlos tus chalanes).
  • Enviar una misión a Marte.
  • Dejar el planeta sin capacidad para albergar vida humana.
Lista de las maneras de ganar

Con tantas cosas para ganar realmente puedes dedicarte a lo que quieras: puedes ser un tirano que dicte cada una de las reglas y condiciones en las que vive tu pueblo, declarándole la guerra a quien se te cruce enfrente simplemente porque te vio feo; pero también puedes invertir poco en la guerra, dedicarte a crear alianzas para evitar invasiones y apresurarte a desarrollar industria y tecnología. Entre esos dos polos hay mucho en donde ponerte a experimentar y jugar.

Puedes, por ejemplo, tener unas pocas ciudades juntas y defenderte mejor, mientras evolucionas tu industria, tecnología o arte de la guerra; o puedes dedicarte a expandir tu imperio, a descubrir nuevos continentes, fundar ciudades, crear rutas de comercio y aplastar a tu competencia acaparando los recursos naturales, la decisión es tuya y no hay ni bien ni mal.

El mundo de Humankind

Conforme vas creciendo y avanzando te llegan preguntas con las cuales debes decidir mandamientos —en las eras más primitivas— y derechos cívicos —más en la actualidad—. Con tus respuestas irás forjando tu imperio más o menos libre, más o menos colectivo, más o menos agresivo. Una vez más, no hay respuestas buenas ni malas, solo consecuencias de tus acciones y eso es genial.

En mi caso disfruté mucho las elecciones, los distintos problemas que acarreaba una u otra opción y traté de ser lo más pacífico posible —al menos en mi primer campaña—, lo cual no fue fácil con ciertas tribus independientes que atacan cuando te ven, pero bueno, invertir algo en el arte de la guerra y unos buenos golpes creo que tampoco son tan malos, sobre todo en eras más primitivas y salvajes.

Lo bueno de Humankind es que cada partida es diferente, por lo que puedes ser tirano o héroe en cada partida nueva y siempre habrá nuevas cosas, consecuencias y relaciones con otros imperios, lo que hace que la rejugabilidad sea algo magnífico.

Desarrollo social en Humankind

Conclusión

En resumen, lo mejor de Humankind es la versatilidad para hacer lo que más disfrutes: puedes jugar algo más parecido a Age of Empires y ponerte a pelear con todos; o desarrollar, descubrir y expandir tu imperio en algo más parecido a The Sims a escala mundial. Decidas lo que decidas, se trata de que explores y descubras un mundo lleno de maravillas naturales (que de hecho te dan puntos de influencia al encontrarlas), porque uno de los puntos fuertes de este juego son sus gráficos, la música y lo complejo que puede ser el mundo en geografía.

En cuanto a puntos negativos, realmente Humankind tiene pocos, como que no importa los turnos que decidas jugar, siempre habrá poco tiempo; o que las mecánicas, por muy complejas y abrumadoras que parezcan ser, no se comparan con la complejidad de una sociedad real y al cabo de varias horas no puedes evitar pensar que todo ha sido demasiado fácil (sobre todo en lo relacionado con la diplomacia). Aun así, Humankind es un imperdible para los amantes de los juegos de estrategia que cumple en gráficos, mecánicas, música y rejugabilidad.

Si esta reseña picó tu curiosidad, puedes adquirir el juego para PC a través de Steam, Epic, Stadia o directamente en Microsoft.

Era contemporánea en Humankind
Calificación de Humankind

1 Comment

  1. Se ve interesante, lástima que este tipo de juegos no me llamen la atención 😉


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