Hitman 3 no solo es un videojuego de asesinos, sino la última parte de una trilogía que vino a reinventar el género y nos ha regalado buenas dosis de suspenso, sigilo y diversión. ¿Quieres saber si vale la pena o si es buena idea jugarlo sin haber jugado los otros 2? En los siguientes párrafos contestaré esa y más preguntas.

La trama de Hitman 3

Como bien lo sabes, Hitman es una franquicia que ha estado con nosotros desde hace muchos años, y Hitman 3 es la tercera y última parte del relanzamiento que desarrolló IO Interactive y que vino a reinventar la fórmula del perfecto asesino: silencioso, sin empatía y brutalmente letal.

Si eres nuevo en Hitman y solo viste de lejos las películas (o ni eso) no te preocupes, que el juego nos recibe con un prólogo que sirve de tutorial y resumen de lo que ha pasado en la historia. Básicamente el Agente 47 ha estado asesinando a varias escorias poderosas que manejan el mundo y entre ellos está la misteriosa sociedad secreta de Providence, que no tiene reparos en hacer lo que sea para mantenerse en las sombras y dominar el mundo, literalmente.

Y enfrentarse a ellos no ha sido fácil, por lo que 47 ha tenido que sufrir varios giros del destino que lo han hecho dudar de si está trabajando con los buenos, los malos, los oportunistas, amigos, enemigos o quién es quién, la receta perfecta para una trama de espías y asesinos en los que no puedes confiar ni en tu propia madre.

En general, la trama de Hitman siempre ha estado muy arraigada a la realidad, y aunque sigue siendo una historia inventada, es fácil pensar que algo así pasa en el mundo contemporáneo, por ponerlo en contraste con otros juegos de espías con enemigos más inverosímiles o con situaciones mucho más sacadas de un libro de ciencia ficción.

Y si te lo estás preguntando: sí, al final todo amarra y Hitman 3 concluye esta historia llena de engaños, sospechas, traiciones y manipulación.

¿Qué podemos esperar del gameplay?

Si ya jugaste un Hitman de esta trilogía te sentirás como en casa, para bien y para mal, pues pocas cosas cambian en la forma en como el Agente 47 se mueve, interactúa con objetos y elimina a sus enemigos. Pero esto no es necesariamente malo, porque siendo justos, la libertad y posibilidad de hacer una misma cosa de múltiples maneras ha sido genial desde el primer Hitman (allá en 2016), por lo que la fórmula se mantiene y hace que este juego tenga muchísima rejugabilidad.

Aquí encontrarás misiones del tipo clásico donde tienes que esperar, aprender las rutinas de los objetivos y tomar una u otra misión de la historia, o sea líneas opcionales que sirven como sugerencias del juego para acabar con tu objetivo. Puedes ser sumamente discreto y hacer que todo parezca un accidente o simplemente esperar a que tu objetivo esté solo y tirarlo por la ventana, ahorcarlo o dispararle con tu pistola silenciada.

Pero eso no es todo, porque para este último Hitman los desarrolladores decidieron sorprendernos con algunas dinámicas interesantes. El segundo nivel, por ejemplo, nos hace infiltrarnos en la mansión de una poderosa y vil señora que sabe que vas por ella, pero eso no impide que te puedas disfrazar de detective privado y seas parte de una investigación de asesinato al más puro estilo de novela de Agatha Christie, algo que viene a dar un cambio táctico de lo que estábamos acostumbrados en anteriores Hitman.

Eso si decides seguir esa línea, porque también puedes disfrazarte de cualquier otra cosa —incluso de enterrador en un funeral— y eliminar a tu objetivo de una manera más… humorística, si aprecias el humor negro y la ironía de ciertas circunstancias. Y claro, puedes hacer lo mismo de diferentes maneras simplemente por disfrutar un nivel. A eso me refiero cuando hablo de rejugabilidad.

Otro cambio en la dinámica que vale la pena mencionar es el nivel del club nocturno, pues aquí no solo vienes por un objetivo, sino que los varios enemigos que tienes que eliminar también están aquí para asesinarte a ti. Además saben cómo luces, por lo que ningún cambio de traje evitará que te disparen si logran verte.

Si a eso le sumas que aquí no hay misiones de historia, el resultado es uno de los niveles más complicados de los tres Hitman, pero eso también hace que sea uno de los más divertidos, pues tendrás que ser creativo y paciente para salir con vida de este sandbox de asesinos.

Contrario a todo esto tenemos el nivel final, ambientado en Rumania, que sirve de escenario para concluir la saga y que, para que todo vaya hacia donde los escritores quieren, deja muy poca libertad al jugador. No es algo terrible, pero definitivamente se siente el cambio después de varios niveles brillantemente diseñados para que hagas lo que quieras.

Por último, en cuanto a elementos nuevos, en esta versión tenemos un teléfono inteligente que en realidad no hace mucho, pero con su cámara podemos hackear ciertas puertas o ventanas y nos dan otra vía de acceso para la misión, aunque no mucho más de eso.

Ambientación y gráficos en Hitman 3

IO Interactive realmente se lució para este juego. Hitman 3 no solo es gráficamente muy atractivo con escenarios de ensueño en Dubai, Inglaterra, Alemania, China o Argentina (más en consola de nueva generación), sino que su ambientación también es sumamente acertada.

Es fácil sentirse en diferentes situaciones conforme cambiamos de escenario y de misión. Cambia muchísimo, por ejemplo, cuando estamos en una torre en Dubai y atendemos a una muestra de arte o cuando nos adentramos en una mansión oscura con pinturas al óleo y adornos de lo más victorianos que podríamos ver hoy en día. Eso hace que el sentimiento sea distinto y que la música que acompaña una u otra circunstancia resalte y tenga más personalidad.

Sin importar en dónde te encuentres, los lugares no son simplemente nuevas texturas de un sandbox, sino que están brillantemente construidas para que no sea tan fácil moverse de un lado a otro y que asemejen lugares reales con pasillos, salones, áreas restringidas, escaleras y otros elementos comunes.

Duración de Hitman 3

Curiosamente, Hitman 3 es el juego que menos misiones tiene de la serie, pero eso se compensa con que esta vez hay menos pistas y el jugador debe prestar más atención a los detalles para salir victorioso, lo que a su vez hace que pases más tiempo en cada misión para saber cómo funcionan las rutinas de nuestros objetivos.

Los escenarios en sí también son más grandes, por lo que aunque tenemos menos misiones, en realidad el juego no es más corto y pasarás horas y horas jugando si es que quieres conocer la conclusión de la historia.

Al final podrás dedicarle unas 10 horas para conocer la historia o unas 100 si te pones a buscar los distintos objetivos que te plantea cada misión, como sembrar evidencia, preparar una trampa, envenenar a tu objetivo o cosas incluso más elaboradas.

Conclusión

Hitman 3 es un imperdible para quienes disfrutan los juegos de sigilo y una propuesta sólida para los que disfrutan de la acción y las historias de asesinos. No tiene muchas escenas frenéticas, pero eso no quiere decir para nada que sea lento o aburrido, pues siempre hay algo que hacer, que ver o que preparar para poder acercarte a tu objetivo.

Si este es el primer Hitman que consideras comprar te recomiendo conseguir los pases de acceso (que se venden por separado), pues con ellos podrás jugar las misiones de Hitman 1 y 2 dentro de este nuevo juego con gráficas mejoradas, lo que hace que tengas todo en uno.

Hitman 3
8.5¡Grandioso!
Historia8
Gameplay9
Gráficos9